17/07/2008

Riogordo

Riogordo es un pueblecito en la sierra de la Axarquía, que si bien no destaca por el turismo o por sus monumentos, sí que puede presumir de los maravillosos paisajes que lo rodean.

Tiene alrededor de 3000 habitantes, que celebran sus fiesta principal en agosto, y en cuya gastronomía local destacan los caracoles, el gazpacho o el ajoblanco, y las porras camperas.

En su historia destaca un personaje muy activo durante la guerra de la independencia contra los franceses, en la zona de la Axarquía, su nombre era Antonio Muñoz, y era conocido como el cura de Riogordo.

Entre las costumbres populares, sin duda destaca la representación en vivo del paso en Semana Santa, con más de 50 años de tradición (y a la que acuden desde todos los lugares de la provincia, de España, e incluso del extranjero), y más de 500 actores en escena.

El origen de la población se remonta a tiempos fenicios, y posteriormente árabes, en torno al Castillo de Aute, aunque su emplazamiento más actual se desarrolló a partir del asentamiento de los Reyes Católicos durante la reconquista de Vélez-Málaga.

Algo que me llamó la atención recorriendo sus calles, es que en la puerta de las casas encuentras garrafas o botellas de agua, de plástico... en todas y cada una de las puertas y portales que dan a la calle. ¿Para qué están ahí si casi ninguna casa tiene aire acondicionado? Muy sencillo: resulta que son un excelente remedio para que los perros y/o gatos no orinen en ese lugar, al parecer el reflejo del sol en movimiento (provocado por la ondulación del agua) perturba a estos animales que deciden ir a otro lugar a dejar su marca... ¿y qué sucede los días de lluvia??? aaaaah... ;)

Riogordo